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1. INDICACIONES Y CONTRAINDICACIONES
La dilatación esofágica es
un procedimiento terapéutico que se realiza para
el tratamiento de las estenosis esofágicas sintomáticas
de causa anatómica o funcional, debidas a diversas
enfermedades, Las indicaciones más aceptadas de dilatación
son los diversos tipos de estenosis: pépticas o por
reflujo, neoplásicas, por ingesta de corrosivos,
postirradiación, postquirúrgicas y tras ligadura
de varices o postesclerosis. Otra indicación son
los anillos y membranas esofágicas o la acalasia,
siendo también eficaz la dilatación en el
tratamiento de la disfagia orofaríngea y del espasmo
difuso del esófago.
Antes de realizar la dilatación es
aconsejable disponer de un estudio baritado del esófago
o de una endoscopia digestiva alta, a ser posible con biopsias
de la estenosis. Puede ser necesario repetir una nueva endoscopia
tras la dilatación, al objeto de evaluar mejor la
naturaleza de la estenosis y repetir la toma de biopsias.
La contraindicación absoluta de este
procedimiento es la existencia de una perforación
esofágica. Otras contraindicaciones relativas incluyen:
infarto de miocardio reciente, insuficiencia respiratoria
severa, trastornos de la coagulación, aneurisma torácico,
cirugía reciente o importante deformidad de la zona
cervical.
2. EQUIPAMIENTO
El utillaje mayormente utilizado en la actualidad
está compuesto por dilatadores mecánicos tipo
bujías progresivas de material plástico termodeformable
(bujías de Sayary-Gilliard), guías metálicas
con el extremo distal atraumático y balones de dilatación
hidroneumáticos de diferentes calibres y longitudes,
alguno de los cuales se puede pasar a través del
canal de biopsias de los endoscopios. Otros dilatadores
mecánicos del tipo de las olivas de Eder Puestow
son de utilización muy limitada en la actualidad.
3. TÉCNICA
Los pacientes que se van a someter a una
dilatación deben guardar dieta absoluta entre 8 y
12 horas antes de la misma. Se les puede someter a una sedación
consciente, previa colocación del paciente en decúbito
lateral izquierdo y monitorización. Se practica una
endoscopia alta, se evalua la estenosis y se coloca el hilo-guía
a su través bajo control endoscópico. En algunos
casos en q¡je la estenosis es larga, tortuosa, acodada
o existe una patología subyacente (divertículos,
hernias, gastrectomías, etc.), es preferible también
el control fluoroscópico del posicionamiento del
hilo-guía, Para conseguir que desaparezca la disfagia
se suelen necesitar varias sesiones de dilatación,
Es aconsejable hacer dilataciones sucesivas con dilatadores
de calibre progresivo hasta que se encuentra una resistencia
moderada al paso de los dilatadores y no utilizar más
de 2 ó 3 dilatadores de calibre sucesivo por sesión,
Esta regla no es válida para las dilataciones neumáticas,
en las cuales es importante limitar la dilatación
escogiendo el calibre adecuado del balón y la presión
aplicada, que se puede controlar perfectamente utilizando
un manómetro. Los balones se pueden hinchar con aire
o con agua (suero fisiológico). Se puede añadir
contraste baritado al agua en una proporción de 12,
con lo que se facilita mucho el control radiológico
de la dilatación.
Una práctica extendida tras la dilatación
es la comprobación endoscópica de los efectos
conseguidos y de la ausencia de complicaciones locales inmediatas.
4. RESULTADOS
Las dilataciones consiguen una mejoría
o desaparición de la disfagia en un 80-90% de las
estenosis benignas. Cuando se consigue dilatar con bujías
o balones de hasta 13-15 mms, desaparece la disfagia. Para
romper los anillos o membranas es más eficaz el paso
de una única bujía de 16 mms o más,
con lo que se consigue su ruptura.
Las estenosis malignas no responden bien
a las dilataciones y sólo están indicadas
en pacientes con muy corta esperanza de vida, o como paso
previo a realizar un diagnóstico o un tratamiento
paliativo (colocación de prótesis).
Las estenosis ya dilatadas pueden recurrir
siendo necesario realizar nuevas dilataciones (retratamiento)
o practicarlas de modo programado a intervalos variables
(cada 3-6 meses).
5. COMPLICACIONES
La aparición de dolor durante o tras
la dilatación es frecuente y suele ser transitorio,
Se ha descrito hacteriemias o incluso endocarditis, por
lo que los pacientes de riesgo deberán seguir profilaxis
antibiótica. Las complicaciones más importantes
de la dilatación son la perforación esofágica,
el sangrado y la broncoaspiración, que pueden aparecer
aproximadamente en el 0,3% de las dilataciones. El mayor
riesgo de perforación lo tienen las estenosis esofágicas
postingesta de caústicos o postirradiación,
las cuales requieren una cadencia de progresión del
calibre de las bujías más lenta (no progresar
más de una bujía por sesión).
6. ACALASIA
La dilatación de la acalasia es un
procedimiento que pretende la ruptura brusca de las fibras
musculares del esfínter esofágico inferior.
Se necesita un correcto diagnóstico previo a la dilatación,
que suele incluir un estudio baritado del esófago,
una endoscopia digestiva alta y una manometría esofágica.
Existen varios métodos de dilatación de la
acalasia: dilatación mecánica con dilatador
de Starck dilatación neumática con balones
de alta compliancia tipo Witzel, Rüsch o Brown-Mc Hardy
y dilatación con balón de baja compliancia
tipo Rigiflex u Olympus.
La correcta ubicación del dilatador
en el esfinter esofágico inferior se controla ya
sea por radiología o por visión endoscópica,
Una vez comprobada su correcta posición se procede
a hincharlo con aire y se controla la presión de
hinchado con un manómetro, La dilatación se
mantiene durante 1 a 3 minutos, siendo aconsejable rea~
lizar varias maniobras de hinchado sucesivas.
Entre el 60 y el 80% de los pacientes dilatados
tienen buenos resultados a largo plazo. El riesgo de sufrir
una perforación oscila entre el 1 y el 6%, que puede
ocasionar mortalidad en menos del 1 %. Tras la dilatación
puede aparecer reflujo y la consiguiente esofagitis. Algunos
pacientes requieren más de una sesión de dilatación
para aliviar o hacer desaparecer los síntomas de
la enfermedad.
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