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1. ESOFAGITIS PÉPTICA
Y OTRAS ESOFAGITIS.
El reflujo gastro-esofágico es un
fenómeno fisiológico que sucede durante un
breve periodo de tiempo, especialmente después de
las comidas. Cuando fallan los mecanismos de defensa y los
episodios de reflujo son más frecuentes y prolongados
originan la enfermedad por reflujo gastro-esofágico.
La prevalencia de la esofagitis por reflujo
es difícil de determinar. Se considera que aproximadamente
entre un 15 y 20 % de los enfermos sintomáticos la
padecen y afecta de un 2 a un 5% de la población
general sintomática. (1)
La endoscopia digestiva alta es la exploración
de elección para el diagnostico de la esofagitis
y sus complicaciones. Sin embargo no hay un acuerdo unánime
de cuando y a que enfermos debemos realizar dicha exploración.
Para la mayoría de autores ( 2,3 ) la indicación
vendría dada cuando se presentan los síntomas
de alarma de esta enfermedad: disfagia, odinofagia,
anemia microcítica, hemorragia digestiva alta o dolor
epigástrico persistente. En nuestro medio, aunque
no existan síntomas de alarma, sería indicación
de endoscopia la enfermedad de larga duración o una
mala respuesta al tratamiento médico.
La disfagia y la odinofagia son las manifestaciones
clínicas más frecuentes de la esofagitis infecciosa.
En estos casos la endoscopia está indicada para la
toma de biopsias y cepillado de las lesiones. La etiología
habitual, en enfermos inmunocompetentes, es la candida albicans
y más raramente, el virus herpes simple (HSV). En
los enfermos con inmunosupresión, la etiología
puede ser variada y aunque la odinofagia es la manifestación
principal, en ocasiones pueden presentarse solamente por
un cuadro de hipertermia y nauseas.
Dentro de este apartado hay que considerar
las esofagitis por fármacos que cursan con dolor
retroesternal, odinofagia y disfagia. En la endoscopia se
pueden encontrar desde enrojecimiento de la mucosa hasta
úlceras de diversos tamaños con exudado de
las mismas.
Las esofagitis por cáusticos por
sus características peculiares, desde el punto de
vista clínico y endoscopico, deben ser estudiadas
de forma aislada.
2. DIAGNÓSTICO ENDOSCÓPICO
DE LA ESOFAGITIS PÉPTICA.
Para establecer el grado, evolución,
pronóstico y respuesta al tratamiento de la esofagitis
péptica, por medio de la endoscopia, se debe intentar
seguir una clasificación de la misma que sea sencilla,
lo más objetiva posible y fácil de definir
en el momento de la endoscopia.
Se han propuesto diversas clasificaciones
de la esofagitis. En nuestro medio la más utilizada
ha sido la de Savary y Miller (4). En esta clasificación
no se determina bien la diferencia entre erosión
y úlcera esofágica que puede ser difícil
de diferenciar y subjetiva en la interpretación.
En el Congreso Mundial de los Angeles de 1994 se presentó
una nueva clasificación posteriormente publicada
por Amstrong y colaboradores ( 5 ) y que permite evaluar
las lesiones en cuatro grados.
Clasificación de
Los Ángeles.
Grado A
Una o más erosiones de menos de 5 mm que no se extienden
entre dos pliegues mucosos.
Grado B
Una o más erosiones mayores de 5 mm que no se extienden
entre dos pliegues mucosos.
Grado C
Erosiones que se extienden entre dos o más pliegues
mucosos, afectando a <75% de la circunferencia esofágica.
Grado D
Erosiones que afectan a más del 75% de la circunferencia
esofágica.
Clasificación de Savary modificada:
Personalmente preferimos utilizar la clasificación
de Savary modificada que establece tres grados y un apartado
de complicaciones.
Grado I.- Estrías longitudinales
eritematosas sobre los pliegues mucosos por encima de la
unión gastro-esofágica.
Grado II.- Erosión y exudación
de la mucosa con halos de eritema especialmente en la unión
escamoso-columnar. Estas lesiones pueden ser aisladas o
confluentes.
Grado III.- Ulceras con fondo blanco o amarillento
de tamaño y forma variable que pueden ser aisladas
o afectar de forma circunferencial a la unión escamoso-columnar.
Complicaciones.- La mayoría de los
estudios admiten como una complicación de la esofagitis
el anillo esofágico inferior o anillo de Schatzki,
debido a una hiperplasia de la la unión escamoso-columnar.
La estenosis esofágica se produce
cuando la úlcera progresa hacia una fibrosis parietal
de tipo crónico. Estas estenosis pépticas
que afectan al esófago distal suelen ser menores
de un centímetro de longitud.
En algunos pacientes con esofagitis grave
se produce una sustitución del epitelio escamoso
por un epitelio columnar metaplásico, dando lugar
al esófago de Barrett. El epitelio de Barrett comprende
tres tipos de mucosa: A) Epitelio columnar especializado
que se asemeja a la mucosa intestinal. B)Epitelio tipo de
la unión esófago-gástrica y C) Epitelio
tipo fúndico gástrico. El epitelio columnar
especializado es de localización más proximal
y el único con potencial maligno.(6,7).
La endoscopia tiene un papel fundamental
en el tratamiento y seguimiento de las complicaciones de
la enfermedad por reflujo gastro-esofágico. Permite
practicar dilataciones de las estenosis. La mayoría
de los pacientes experimentan mejoría de la disfagia
con dilataciones de un diámetro entre 40 y 54F. El
tratamiento con inhibidores de la bomba de protones disminuye
la necesidad de dilataciones posteriores. La endoscopia
tambien permite realizar un seguimiento adecuado del esófago
de Barrett (8), así como el tratamiento del mismo,
por medios de ablación endoscópica como puede
ser la utilización de medios fotodinámicos,
láser, electrocoagulación, argon-beam o bien
por mucosectomía (9,10,11). En los tratamientos endoscópicos
de la enfermedad de Barrett puede presentarse complicaciones
como pueden ser: el dolor retroesternal, la hemorragia,
la perforación o la estenosis y muchas veces quedan
restos de epitelio columnar especializado por debajo del
nuevo epitelio escamoso muy difícil de detectar.
La indicación de la endoscopia en
el control evolutivo de la esofagitis por reflujo vendría
dado por:
- Manifestaciones clínicas: Disfagia,
odinofagia, síntomas que no mejoran o se agravan
a pesar del tratamiento.
- En aquellos enfermos que en tránsitos
esofágicos se observen estenosis, ulceraciones o
masas.
- En los casos de anemia crónica
y hemorragia digestiva alta.
- Cuando se considere oportuno el practicar
una cirugía antireflujo.
- En las esofagitis graves para control
del tratamiento y juzgar la eficacia del mismo.
En todo caso de una esofagitis severa o
en complicaciones de la misma puede ser aconsejable, la
toma de biopsias y/o citología de las lesiones. De
esta forma, se pueden identificar lesiones malignas, esofagitis
virales o metaplasia columnar característica del
esófago de Barrett.
3. BIBLIOGRAFIA.
1.- Bommelaer.G. Reflux gastro-oesophagien
de ladulte. Conference de consensus.. Gastroenterol.Clin
Biol, 1999;23: S3-S9
2.-.Colin.R. Strategie diagnostique du reflux
gastro-oesophagien. Conference de consensus Gastroenterol
Clin Biol, 1999; 23: S37-S44.
3.-.Scott. MA et al. Gastroesophageal reflux
disease: diagnosis and management. Am.Fam Physician. 199
1;59(5): 1161-9
4.-Savary M, Miller G: The esophagus. Handbook
and atlas of endoscopy.Switzerland. Gassman AG, 1978;135-142
5.-Armstrong. D. The Endoscopic assessment
of esophagitis: A progress report on observer agreement.
Gastroenterology 1996;111:85-92.
6.-Falk GW.Reflux disease and Barret's esophagus.
Endoscopy 1999;31 :9-16.
7.-Ferrando Cucarella J. Esófago
de Barrett.Proyecto de actualización en Gastroenterologia
de la SEPD.1999.
8.-Bochud M, Gonvers JJ, Vadeer JP et al.Appropiateness
of gastroscopy:Barrett's esophagus. Endoscopy 1999;31:604-610
9.-Overholt BF, Panjehpour M, Haydek JM.
Photodynamic therapy for Barrett's esophagus: follow-up
in 100 patients. Gastrointest Endosc. 1999;49:1-7
10.-Spyros M, Panayotis T, Bouzakis H et
al. Complete regression of Barrett's esophagus with heat
probe thermocoagulation: mild-term results. Gastrointest
Endosc.1999;50:165-172.
11.-Andrew J. Grade,Ifat A. Shah, Susan
M. Medlin et al.The efficacy and safety of argon plasma
coagulation therapy in Barrett's esophagus. Gastrointest
Endosc. 1999; 50:1,1999.
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