VALENCIA, 5 -8 JUNIO 2004

Director: J. R. Armengol Miró    Jefe de Redacción: V. Tejedo Grafiá    Secretario de Redacción: J. Boix Valverde
 


ÚLTIMA HORA

Sesión de Consenso
Esófago de Barrett

El doctor Juan María Pou, presidente de la AEED, actuó como moderador

En esta sesión de consenso sobre el Esófago de Barrett (EB), moderada por el doctor Juan María Pou, presidente de la AEED, el doctor J. Luís Vázquez Iglesias, explicó que el EB presenta unas características endoscópicas que permiten un fácil diagnóstico. El epitelio columnar se diferencia claramente del escamoso por tener ambos distinto color y diferente transparencia epitelial y  estructura. Solamente cuando, además del epitelio columnar, se asocia la existencia de una  estenosis secundaria a la ERGE, pueden existir problemas diagnósticos. Asimismo, en los casos de comienzo muy proximal del epitelio columnar, puede pasar desapercibido si se hace una  exploración demasiado rápida.

Según la tradición, para asumir la existencia de EB el ascenso de la unión escamoso-columnar debe ser superior a los 3 cm. por encima del esfínter esofágico  inferior. Hoy se ha introducido el concepto de EB corto, grupo en el que hay que incluir a los pacientes con alteraciones similares pero que no ascienden más allá de 3 centímetros. 

Las técnicas de coloración  vital asociadas a la endoscopia de magnificación permiten hacer, prácticamente, un estudio histológico “in vivo”.  

En el EB es obligada la toma de biopsias. Debe confirmarse que el aspecto macroscópico de la mucosa columnar se corresponde con la existencia de metaplasia gástrica. 

La mayoría de los protocolos de seguimiento del EB aconsejan la toma de 4 muestras de biopsia por cada centímetro de esófago afectado. Una vez que se han efectuado de 6 a 8 tomas de biopsia, la sangre y la mucosidad convierten el trabajo del endoscopista en una auténtica aventura. Por tanto, lo lógico es seleccionar las zonas a biopsar mediante la coloración vital, con o sin magnificación. La sospecha de degeneración neoplásica viene dada por la aparición de rugosidades, irregularidades en la superficie esofágica, depresiones, erosiones, etc..

Estudio histológico

El doctor Vicente Marco  Molina del Servicio de Anatomía Patológica del Hospital General de Catalunya, señala que en  el EB el epitelio escamoso normal es reemplazado por epitelio de tipo intestinal metaplásico que se caracteriza por la presencia de células caliciformes.  

Desde el punto de vista histológico el EB y la metaplasia  intestinal del cardias pueden resultar idénticas. Por ello es  indispensable que el endoscopista tome las biopsias dentro de los  límites anatómicos del esófago. Las tinciones inmunohistoquímicas con citoqueratinas 7 y 20, nuevas aportaciones al diagnóstico diferencial pero su utilidad no ha sido confirmada. La mucosa de tipo cardial puede presentar células mucosecretoras grandes, “pseudocaliciformes” que deben ser diferenciadas de las auténticas células caliciformes mediante criterios histológicos estrictos. Tinciones con el anticuerpo Muc-2 pueden resultar útiles para identificar las células caliciformes. 

Respecto al riesgo de cáncer que tienen los pacientes con EB, el doctor Marco señala que la prevalencia de adenocarcinoma es aproximadamente del 10%.  El riesgo es aproximadamente  40 veces mayor que el de la población control y se concentra principalmente en los pacientes con displasia esofágica.  

La displasia esofágica es una neoplasia intraepitelial, es decir, las células neoplásicas están confinadas dentro de los límites de la lámina basal y no han infiltrado el estroma. El diagnóstico de las displasias puede resultar complejo y requiere protocolos especiales para la toma de las biopsias y criterios histológicos estrictos.  

Tratamiento endoscópico del esófago de Barrett

El doctor Joan Dot Bach del Servicio de Aparato Digestivo-Endoscopia del Hospital General Universitario Vall d´Hebron de Barcelona habló de las técnicas endoscópicas dirigidas a destruir el epitelio de Barrett que se conocen como técnicas ablativas. Éstas pueden ser: Técnicas mecánicas (mucosectomía endoscópica), Técnicas térmicas (electrocoagulación multipolar, coagulación con plasma de Argón, coagulación con láser -Argón, Nd-Yag-) y Técnicas fotoquímicas (terapia fotodinámica).

Mucosectomía endoscópica

Los estudios publicados demuestran que es una técnica eficaz y segura. No obstante, se debe asociar a otro tipo de tratamiento ablativo para destruir la totalidad del epitelio columnar.  

Terapia fotodinámica (PDT)

Además de conseguir la ablación de la mucosa de Barrett, el riesgo de adenocarcinoma disminuye un 50% en los pacientes tratados respecto a los controles (OMP solo).

Técnicas térmicas

Se puede eliminar la mucosa de Barrett en el 79% de los pacientes tratados. Una complicación a largo plazo común a la PDT y las técnicas térmicas es la aparición de islotes de mucosa de Barrett por debajo del epitelio escamoso neoformado que se  ha visto hasta en el 44% de los pacientes lo que obliga a hacer el seguimiento de éstos. 

El doctor Dot resumió así sus conclusiones: el tratamiento endoscópico en pacientes con EB deberá ser escogido de manera individualizada; todas estas  técnicas están en estudio, no  habiendo hasta el momento  suficientes datos de la eficacia  de dichos tratamientos a largo plazo; es importante recalcar que se precisa supresión ácida intensa una vez realizado el tratamiento endoscópico, bien farmacológico o bien quirúrgico, ya que la  condición que ha llevado a la aparición del EB persistirá (ERGE). 

El doctor Ángel González Galilea del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, dijo en su intervención que cuando el EB no presenta displasia en dos endoscopias anuales el protocolo de  actuación aconseja un seguimiento endoscópico cada 3 a 5 años. Por el contrario, si hay displasia, un patólogo experimentado habrá de determinar si es de bajo o de alto grado. En caso de ser de bajo grado, se habrá de repetir la endoscopia a los 6 y a los 12 meses y si no hay progresión de la displasia ese control pasará a ser anual. En caso de displasia de alto grado las dos opciones protocolizadas incluyen la esofaguectomía y el tratamiento ablativo. 

El Profesor Parrilla del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia expresó su opinión  respecto de las indicaciones  quirúrgicas en el EB, sin displasia, con displasia de bajo grado, en  el EB con displasia de alto grado  y cuando existe degeneración  neoplásica evidente.


Papel de la Endoscopia en la Enfermedad Inflamatoria Intestinal

Symposium de la Sociedad Española de Endoscopia Digestiva

Este Simposio, auspiciado por   la Asociación Española de Endoscopia Digestiva y moderado por el doctor Montero Vázquez, ex-presidente de la AEED, contó con las siguientes ponencias: 

El doctor Fernando Alberca, jefe de la Sección de Digestivo del Hospital Morales Messeguer  de Murcia, se centró en el colon  e ileon terminal. En las tres  entidades de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal  (EII) -enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa y la llamada “indeterminada”- la endoscopia es  fundamental porque permite  al especialista un diagnóstico  “de visu”, ya sea en la mucosa  del colon, el ileon o el duodeno, facilitando el diagnóstico de sospecha y el diagnóstico  diferencial corroborandolo con  la biopsia.  

El doctor P.L Menchén, Jefe de  la Unidad de Endoscopia del Hospital Gregorio Marañón de Madrid analizó el tema de la  cápsula endoscópica, que ha supuesto uno de los avances más significativos de la especialidad   al permitir la exploración del intestino delgado. 

Otro tema fue la Enfermedad de Crohn, que origina muchos  problemas de fisuras y fístulas,  de abccesos perianales y anales. Una de las mejores formas para efectuar el diagnóstico de estos procesos es la ecoendoscopia, tema presentado por el doctor Gutiérrez del Olmo, de la Unidad de Endoscopia del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.  

La doctora Lidia Argüello Viudez, del Hospital La Fé de Valencia, basó su ponencia en el tema de las complicaciones de la EII,  de las que destacó el megacolon, las estenosis y la existencia previa en el paciente de enfermedades biliares (colangitis esclerosante). 

Finalmente hay que recordar la importancia del seguimiento endoscópico de los pacientes con EII, tema abordado por el doctor Jaume Boix Valverde, del Hospital Universitari “Germans Trias i Pujol” de Badalona,  quien afirmó que la endoscopia es especialmente útil a la hora de corroborar la eficacia del tratamiento farmacológico, para evitar la subjetividad en las impresiones endoscópicas y valorar objetivamente el control del efecto terapéutico de nuevos fármacos; también es útil en el seguimiento de la malignización de cáncer tras la aparición de  displasia, especialmente en los pacientes que han tenido una colitis ulcerosa.



Becas AEED


La Asociación Española de Endoscopia Digestiva 

convoca dos Becas dirigidas a endoscopistas jóvenes,

para asistir al

V Curso de Colangiopancreatografía Retrógrada,

que se celebrará los días 24 y 25 de septiembre de 2004

en el Centro de Cirugía de Mínima Invasión

de Cáceres.

 Los directores de dicho Curso son

los doctores Vicente Tejedo y Jesús Usón

y los profesores del mismo serán los doctores

J.R. Armengol Miró y Jaume Boix Valverde

 Las solicitudes deberán ser dirigidas

al secretario de la AEED,

el doctor Enrique Castillo.



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