CASOS
Y COMUNICACIONES EN CD
53.- FISTULA RECTOVAGINAL Y DIVERTICULOSIS:
ASOCIACION INFRECUENTE.
Dres:F. Bao Pérez;M. Alvarez;J. Martí.Servicio
Digestivo. H. Zumárraga (Guipúzcoa)
INTRODUCCION: Se presenta un caso que tiene
de peculiar tanto el curso clínico silente y autolimitado
de una diverticulitis como su secuela en forma de fístula
rectovaginal (FRV).Mujer de 55 años histerectomizada
por miomatosis hace 8 años remitida a Ginecología
por dolor en fosa ilíaca izquierda y disuria, etiquetada
de cólico nefrítico sin respuesta al tratamiento
y remitida a Digestivo tras ECO normal y con síntomas
posteriores de emisión de aire y heces por vagina
con grave alteración de la calidad de vida.La exploración
es anodina y la analítica normal.Con la sospecha
de FRV se realiza enema opaco con Gastrografín que
detecta estenosis rígida en recto-sigma y diverticulosis
con pared engrosada junto a imagen sacular que no evidencia
FRV. El TAC detecta aire intravaginal sin trayecto fistuloso
tras contraste.Se realiza RMN con diverticulosis severa
en sigma distal y lesión sólida de 2cm en
unión rectosigma en contacto con divertículo
y trazando una fístula hasta cúpula del muñón
vaginal de la histerectomía.
ENDOSCOPIA: Para valorar la estenosis se
realiza colonoscopia que muestra estenosis infranqueable
a 15 cm. de ano con divertículos y probable orificio
fistuloso junto a un pólipo pediculado de 1 cm. Tras
polipectomía el resultado histológico es de
adenoma tubular y estenosis benigna. Dada la intolerancia
y el resultado de la RMN no se realizan perfusiones de colorantes
para constatar la FRV. La paciente está pendiente
de sigmoidectomía programada por FRV 2ª a perforación
encubierta tras probable diverticulitis aguda silente.
COMENTARIOS: En la historia natural de
la diverticulitis la perforación limitada contenida
es más frecuente que la libre, y en ella puede formarse
un absceso que fistulice ó no, ó directamente
una fístula bien cutánea ó más
frecuentemente hacia estructuras vecinas y por este orden:
colovesical, coloentérica, coloureteral siendo rara
la rectovaginal.La FRV supone sólo el 5% de las originadas
en el área anorectal. Pueden ser congénitas
ó adquiridas. Se clasifican en complejas(altas2.5cm
de diámetro y 2ª a inflamación, cáncer,
radioterapia ó FRV recidivantes tras reparación)
y simples(medias ó bajas<2.5cm y 2ª a infección
ó traumatismo) siendo éstas las más
prevalentes.La causa más frecuente es el trauma obstétrico
seguido de las infecciones locales (enfermedad pélvica
inflamatoria y Bartholinitis), la enfermedad inflamatoria
intestinal(Crohn rectal), la radioterapia pélvica(hasta
en un 6% hacen FRV),las neoplasias ginecológicas
y rectales, la cirugía pélvica y los traumatismos
vaginales ó rectales. Las derivadas de una diverticulitis
son infrecuentes y requieren una alteración en la
estructura visceral pélvica (caso de histerectomías).Se
manifiesta por emisión de heces y aire por vagina,
vaginitis crónica e incontinencia fecal si hay daño
esfinteriano, junto a la clínica del proceso de base.
El diagnóstico es con exploración manual en
las bajas y con enema opaco, colonoscopia, TAC, ECO endorrectal,
RMN en las altas. Las FRV simples con esfínter indemne
se tratan vía transanal ó transvaginal y si
está afecto vía transperineal. Las complejas
vía transabdominal con resecciones segmentarias.
La interposición de elementos músculos ó
inyecciones de fibrina en el trayecto son opciones en desarrollo.
54.- PROTESIS EXTRAIBLES PARA EL
TRATAMIENTO DE ESTENOSIS SECUNDARIAS A CIRUGIA EN PACIENTES
CON ATRESIA DE ESOFAGO
I. Cano, M.I. Benavent, A. García, M. Guijarro, P.
Izquierdo
Servicio de Cirugía Pediátrica. Hospital 12
de Octubre. Madrid.
OBJETIVO: La atresia de esófago
es una malformación que se presenta en 1/5000 recién
nacidos vivos, existiendo diferentes tipos anatómicos.
La atresia sin fístula representa el 5% de todos
los pacientes con esta malformación y su tratamiento
quirúrgico conlleva diferentes complicaciones en
el postoperatorio.
La complicación mas frecuente es la estenosis de
la anastomosis quirúrgica y su tratamiento habitual
es mediante dilataciones endoscópicas realizadas
de forma seriada y durante tiempo indefinido.
El empleo de prótesis esofágicas convencionales
en estos pacientes se ha acompañado de malos resultados
debido a su diseño. No obstante un nuevo tipo de
prótesis con posibilidad de extracción nos
ha proporcionado una nueva perspectiva en el manejo de esta
malformación.
MATERIAL Y METODOS: Se presentan tres pacientes
de edades comprendidas entre 8 y 28 meses intervenidos por
atresia de esófago sin fístula, que presentaron
una estenosis refractaria al tratamiento con dilataciones.
El número de dilataciones realizadas osciló
entre 8 y 30, presentando disfagia a líquidos de
forma precoz después de cada dilatación.
Se decidió la colocación de una prótesis
esofágica expandible y con posibilidad de extracción
en cada uno de estos pacientes
.
RESULTADOS: En los controles realizados a los seis meses
de la colocación de la prótesis, hemos apreciado
buena tolerancia a la prótesis por parte de los niños,
una tolerancia oral adecuada para líquidos y semisólidos
sin la necesidad de dilataciones durante todo este periodo.
CONCLUSIONES: El empleo de prótesis
esofágicas extraíbles es una alternativa de
tratamiento excelente para el control de estenosis secundarias
a cirugía en pacientes con atresia de esófago.
55.- OBLITERACIÓN ENDOSCÓPICA CON
SELLANTE DE FIBRINA DE FÍSTULA NEOPLÁSICA
GASTRO-PERITONEAL.
Pérez Millán A, Velasco F, Valdazo J, Hernando
J, Sayyad.
Hospital Santos Reyes, Aranda de Duero, Burgos
INTRODUCCIÓN: La infiltración
tumoral de vísceras huecas como el estómago
puede producir la aparición de fístulas que,
en ocasiones, son descubiertas durante el acto quirúrgico
y que, a veces, no se logran resolver durante la cirugía
dada la invasión tumoral. En los últimos años
se han utilizado métodos endoscópicos para
el cierre de fístulas postoperatorias utilizando
sellantes de fibrina. Presentamos un caso de fístula
gastro-peritoneal neoplásica tratada exitosamente
tras la aplicación de sellante de fibrina.
ENDOSCOPIA: Paciente de 61 años
intervenida de urgencia por sospecha de colecistitis aguda
perforada hallándose una neoplasia vesicular irresecable
con infiltración gástrica y fístula
entre antro y lecho vesicular. Se realiza sutura de la fístula
pero en el postoperatorio se aprecia salida continua por
el drenaje de entre 500 y 700 cc diarios de contenido gástrico
demostrado tras la ingesta de Azul de Metileno.
En la endoscopia se aprecia un orificio fistuloso en cara
anterior-corvadura mayor de antro gástrico próximo
al píloro. Con un catéter se realiza la instilación
2 ml de sellante de fibrina (Tisucol R) en el orificio fistuloso.
Finalmente se comprueba 19 días más tarde
el cierre de dicho orificio con la existencia de un tapón
de fibrina.
La evolución fue sorprendentemente
rápida ya que transcurridas tan solo 24 h de la realización
del procedimiento se observa una sensible reducción
del líquido drenado que es mínimo tras 72
h por lo que se inició una dieta oral con buena tolerancia
y se retiró el drenaje lo que finalmente permitió
el alta del paciente.
COMENTARIOS: Los sellantes de fibrina se
han utilizado ya en varias ocasiones en el tratamiento endoscópico
de procesos fistulosos con buenos resultados lo cual puede
evitar en muchos casos la solución quirúrgica.
Es una técnica sencilla y con muy escasas complicaciones.
Aunque este tratamiento es, en nuestro caso, evidentemente
paliativo si nos ha permitido solucionar una situación
que producía un importante deterioro del confort
del enfermo y un prolongado ingreso hospitalario.
56.- HEMORRAGIA DIGESTIVA ALTA DE CAUSA INUSUAL:
METÁSTASIS GÁSTRICA DE HIPERNEFROMA
Y González Lama, J Revilla, B Peñas, JL Calleja,
C Salas*, S Tabernero, C Suárez**, P Escartín
Sº Gastroenterología; *Sº Anatomía
Patológica; **Sº Urología. Clínica
Puerta de Hierro. Madrid.
INTRODUCCIÓN
El origen renal Las metástasis gástricas suponen
una rara circunstancia (incidencia: 0.2-0.7%) cuyo origen
está más frecuentemente en melanomas, carcinomas
de mama o pulmón y menos en ovario, teste, hígado
o colon. de metástasis digestivas está muy
escasamente reflejado en la literatura, encontrando sólo
15 casos (9 de ellos en necropsias) de metástasis
gástricas de adenocarcinoma de células renales.
Presentamos el caso de una paciente con una metástasis
de hipernefroma, resecado 4 años antes.
CASO CLÍNICO
Mujer de 62 años que acudió a urgencias por
melenas. Como antecedentes personales destacaba el diagnóstico
4 años atrás de hipernefroma, sometida a nefrectomía
radical con estudio de extensión negativo. Tras dos
años libre de enfermedad se detectó un nódulo
pulmonar correspondiente a metástasis de hipernefroma
sometiéndose a lobectomía superior derecha.
Desde entonces la paciente era seguida por su oncólogo
permaneciendo libre de enfermedad.
Refería epigastralgia y astenia en el último
mes, observándose palidez y melenas en el tacto rectal,
sin más hallazgos reseñables, hemodinámicamente
estable. Analíticamente destacaba anemia microcítica
(Hgb 5,9 g/dl; VCM 67). La gastroscopia reveló la
presencia de una enorme lesión polipoidea (5-6 cm
de diámetro) en cuerpo gástrico, pediculada,
recubierta de mucosa de aspecto normal con una fina capa
de fibrina en su cenit, que ecoendoscópicamente parece
depender de la capa muscular, si bien destacaba un engrosamiento
de las capas mucosa y submucosa, y cuyo estudio histológico
demostró metástasis de hipernefroma. La presencia
de adenopatías mediastínicas de gran tamaño
en la TAC sugestivas de enfermedad diseminada nos hizo desestimar
un manejo agresivo, por lo que comenzó tratamiento
con inmunoterapia. 6 meses después, permanece sin
recidiva hemorrágica.
DISCUSIÓN
Las metástasis gástricas son infrecuentes,
más aún de origen renal siendo excepcional
encontrarlas en pacientes vivos. Es por tanto controvertido
su manejo, aunque recomendado el abordaje quirúrgico
de las metástasis únicas, lo que aumentaría
la supervivencia; en presencia de enfermedad diseminada
la actitud a seguir deja de estar clara desde el empleo
de la inmunoterapia. La resección endoscópica
es una posibilidad en lesiones pequeñas previo estudio
ecoendoscópico, ya que asientan generalmente en la
capa submucosa alcanzando posteriormente la mucosa. Se han
documentado varios casos de metástasis gástricas
años después de la nefrectomía, e incluso
como recidiva tras inmunoterapia lo que habla de su agresividad
y de la existencia de una estirpe celular tumoral de crecimiento
lento.
COMENTARIOS
La infiltración duodenal por el adenocarcinoma de
páncreas constituye un hallazgo infrecuente en la
práctica clínica habitual, debido a su tardía
aparición en el curso de la enfermedad, que implica
en no pocas ocasiones el fallecimiento del paciente antes
del diagnóstico de esta complicación. La frecuencia
descrita es menor al 5%, no habiéndose descrito casos
en la literatura de infiltración duodenal por este
tipo histológico de carcinoma de páncreas.
Otra forma de debut no infrecuente de las metástasis
duodenales es la suboclusión intestinal. Otras causas
de hemorragia digestiva alta secundaria al carcinoma pancreatico
descritos son la hemobilia, wirsunrragia, la infiltración
gástrica y secundaria a varices esófago-gástricas
en los casos de trombosis esplénica o portal.
Los criterios de irresecabilidad quirúrgica son metástasis
a distancia, invasión del tronco celiaco, de la arteria
o vena mesenterica superior y vena porta. En ausencia de
estos criterios la invasión del duodeno no contraindica
la resección. La supervivencia del paciente viene
determinada por 2 factores: el estado general del paciente
y la extensión de la enfermedad tumoral. Con enfermedad
metastásica la supervivencia es corta ( 3-6 meses).
Consideramos este caso de interés dada la poca frecuencia
en la que se nos presenta en nuestro trabajo diario.
57.- CAUSA ATÍPICA DE HEMORRAGIA
DIGESTIVA ALTA
Herrera M, Hervías D, Rey R, Navajas FJ, Pajares
R, Manceñido N, Lucendo A, Carrión G, Segura
JM.
Servicio de Aparato Digestivo. Hospital universitario La
Paz. Madrid.
INTRODUCCIÓN
El adenocarcinoma supone el 90% de los canceres pancreáticos.
Las metástasis ocurren normalmente en hígado,
peritoneo, y ocasionalmente el pulmón. Presentamos
a continuación un caso de adenocarcinoma de páncreas
con metástasis hepáticas, que presentó
un año tras el diagnóstico hemorragia digestiva
alta secundaria a infiltración duodenal.
CASO ENDOSCÓPICO
Enfermo de 68 años diagnosticado de adenocarcinoma
de páncreas con metástasis hepáticas
en Agosto de 2002. La forma de presentación fue ictericia
por obstrucción de la vía biliar extrahepática
(bilirrubina 20), realizándose hepaticoyeyunostomía
en Y de Roux y quimioterapia como tratamiento paliativo.
En junio de 2003 ingresa por hematemesis de sangre roja.
Se realizó endoscopia oral de urgencia, observándose
desgarro superficial en región cardial con signos
de hemostasia reciente. Trascurridas 9 horas presentó
shock hemodinámica, motivo por el que se le practica
una segunda endoscopia, donde se evidencia, en cara anterior
de segunda porción duodenal, una mucosa de aspecto
nodular, en empedrado, con una zona deprimida y coágulo
adherido que no se desprende con el lavado sin sangrado
activo. Se realizó toma de biopsias informadas como
mucosa de intestino delgado infiltrada por adenocarcinoma
de páncreas.
Falleció tres días después por recidiva
hemorrágica.
COMENTARIOS
La infiltración duodenal por el adenocarcinoma de
páncreas constituye un hallazgo infrecuente en la
práctica clínica habitual, debido a su tardía
aparición en el curso de la enfermedad, que implica
en no pocas ocasiones el fallecimiento del paciente antes
del diagnóstico de esta complicación. La frecuencia
descrita es menor al 5%, no habiéndose descrito casos
en la literatura de infiltración duodenal por este
tipo histológico de carcinoma de páncreas.
Otra forma de debut no infrecuente de las metástasis
duodenales es la suboclusión intestinal. Otras causas
de hemorragia digestiva alta secundaria al carcinoma pancreatico
descritos son la hemobilia, wirsunrragia, la infiltración
gástrica y secundaria a varices esófago-gástricas
en los casos de trombosis esplénica o portal.
Los criterios de irresecabilidad quirúrgica son metástasis
a distancia, invasión del tronco celiaco, de la arteria
o vena mesenterica superior y vena porta. En ausencia de
estos criterios la invasión del duodeno no contraindica
la resección. La supervivencia del paciente viene
determinada por 2 factores: el estado general del paciente
y la extensión de la enfermedad tumoral. Con enfermedad
metastásica la supervivencia es corta ( 3-6 meses).
Consideramos este caso de interés dada la poca frecuencia
en la que se nos presenta en nuestro trabajo diario.
58.- INFILTRACCIÓN GÁSTRICA
DE CARCINOMA DE CÉLULAS ESCAMOSAS DE VESÍCULA
BILIAR
Herrera M, Hervías D, Belda C*, Turrión JP,
Carrión G, Manceñido N, Pajares R, Lucendo
A, Segura JM.
Servicio de Aparato Digestivo. * Servicio de Oncología
Médica. Hospital Universitario La Paz. Madrid.
INTRODUCCIÓN
El carcinoma de vesícula biliar (CVB) es un tumor
infrecuente existiendo 4 subtipos: adenocarcinoma (80-95%),
adenoescamoso (8%), escamoso (2.6%), y otros (melanomas,
linfomas, angosarcoma...). Presentamos a continuación
un caso de hemorragia digestiva alta secundaria a infiltración
gástrica de CVB de células escamosas tratada
con láser de argón.
CASO ENDOSCÓPICO
Enfermo de 45 años que ingresó en Mayo de
2002 por dolor en hipocondrio derecho y fiebre de 2 meses
de evolución (GOT 26, GPT 51, LDH 223, FA 279, BT
0.64). Se realizó Ecografía abdominal y TAC
siendo diagnosticado de colecistitis aguda litiásica
procediéndose a colecistectomía con informe
anatomopatológico de carcinoma de células
escamosas (CCE) de vesícula biliar. En el TAC realizado
2 meses después, se evidencia en el segmento IV metástasis
hepática de 53x60 cm, confirmada tras la realización
de PAAF. Se procedió a quimioembolización
de la LOE hepática. En noviembre de 2002 se hace
endoscopia oral por cuadro de melenas, visualizándose
en cara posterior de antro, hacia curvatura menor y englobando
píloro, formación mamelonada, de aspecto tumoral,
de unos 5-6 cm de tamaño, friable al roce del endoscopio
con coágulos adheridos. Se toman biopsias y se procede
a fulguración con arco de argón. La anatomía
patológica informa de metástasis gástrica
de CCE de vesícula biliar. El sangrado digestivo
no cedió a pesar de fulguración con arco de
argón, embolización por radiología
intervencionista, ni tras radioterapia paliativa falleciendo
días mas tarde por hemorragia digestiva.
COMENTARIOS
El carcinoma de células escamosas (CCE) es infrecuente
en la práctica clínica habitual constituyendo
solamente un 2.6% de los CBV. La mayoría de las publicaciones
son japonesas lo que sugiere la existencia de factores de
riesgo ambientales, habiéndose descrito también
una asociación más fuerte entre el CCE y la
litiasis biliar que en el adenocarcinoma. Su origen ha sido
de interés en varias publicaciones siendo la hipótesis
más aceptada que proviene de una metaplasia del adenocarcinoma.
Por este motivo es de destacar aún mas la rareza
de un CCE puro. Se caracterizan por un crecimiento local
invasivo, con afectación hepática, duodenal,
gástrica y colónica. Las metástasis
ganglionares y a distancia son raras. La extensión
de la cirugía es un tema controvertido debido a la
alta morbimortalidad. La mejor técnica quirúrgica
sería la hepatopancreatoduodenoctomía, reflejando
series recientes una disminución de la mortalidad
a menos del 5%. Aunque clásicamente se atribuido
un peor pronóstico al CCE, hoy en día es discutido
debido, en primer lugar, a que en algunas series se han
incluido carcinoma de células adenoescamosas dentro
de este tipo de tumor, siendo el componente “adeno”
el que confiriría el mal pronóstico, y en
segundo lugar, al estadio avanzado en que suele diagnosticarse
el CCE. La radioterapia y quimioterapia se considera tratamientos
paliativos.
Consideramos este caso de interés científico
dada la rareza de este tipo de tumor y por las imágenes
endoscópicas de la infiltración gástrica.
59.- LIGADURA CON BANDAS DE VARICES
DUODENALES.
Piñero García, A.; Rodríguez Ramos,
C.;Guillén Mariscal P.;Marín Serrano E.; Martín
Herrera, L.
Servicio de Aparato Digestivo. Hospital Puerta del Mar.
Cádiz.
No disponemos de cifras exactas sobre la
prevaléncia, pero hasta un 5% de los pacientes con
HTP intrahepática y un 30% de los pacientes con HTP
extrahepática pueden sangrar por varices ectópicas.
Las varices duodenales (VD) constituyen una tercera parte
de las VE del tubo digestivo. Afectan a cualquier localización
del duodeno siendo mas frecuente en la 2º - 3º
porción. Habitualmente son de menor diámetro
y longitud que las esofágicas y presentan una localización
mas profunda, en la serosa.
Aunque poco frecuente, la hemorragia digestiva por VD es
habitualmente masiva, de alto riesgo y con alta tasa de
recidiva.
No hay consenso acerca del tratamiento de las varices ectópicas
La cirugía asocia un alto riesgo quirúrgico
y aunque se ha ensayado la colocación de TIPS, la
embolización y distintas técnicas endoscópicas,
como la esclerosis y la inyección de cyanoacrilato,
no disponemos de una técnica definitiva que se pueda
considerar de elección.
Hay pocos casos descritos en los que haya sido eficaz la
ligadura con bandas.
Técnicamente presenta la dificultad de lograr un
enfrentamiento adecuado, el escaso campo de visión
y la proximidad anatómica de la papila duodenal.
A continuación exponemos 2 casos
de Hemorragia digestiva por VD tratados con éxito
mediante esta técnica:
CASO 1: Paciente Mujer de 69 años afecta de una cirrosis
hepática por VHC estadio funcional B8, trasladada
desde otro centro a nuestro Servicio por sufrir cuadro de
HDA severa con shock hipovolémico.
Se realiza endoscopia oral apreciando en 2ª porción
duodenal un racimo varicoso, uno de ellos con signos de
sangrado reciente. Se procede a la colocación de
2 bandas elásticas sin complicaciones técnicas.
Un mes mas tarde y tras 3 sesiones de ligadura, se comprueba
la erradicación de las varices.
Tras 6 semanas no ha sufrido recidiva hemorrágica.
CASO 2: Paciente varón de 71 años diagnosticado
de una cirrosis hepática, con datos ecograficos de
HTP, y trombosis de la v. mesentérica superior.
Previamente había sufrido un cuadro de HDA atribuido
a lesiones angiodisplasicas gastroduodenales. Ya entonces
se constato la existencia de varices duodenales sin signos
de sangrado.
Ingresa por cuadro de HDA exteriorizada como melenas y anemización
importante.
En la endoscopia urgente se aprecia la existencia de varices
duodenales una de ellas con signos de sangrado reciente,
y que durante la exploración comienza a sangrar de
forma masiva. Se procede a la inyección de 10 ml
de polidocanol al 2% consiguiendo el control del sangrado.
A los 7 días en un control endoscópico se
aprecia la persistencia de los cordones varicosos, realizándose
una única sesión de ligadura con bandas sin
complicaciones
En posteriores revisiones se comprueba la completa erradicación
de los cordones varicosos y 9 meses después no ha
vuelto a exteriorizar sangrado.
CONCLUSIONES:
Aunque poco frecuente la HD por VD es habitualmente masiva
y con alto riesgo de recidiva
La cirugía asocia un alto riesgo de mortalidad, en
torno al 30%
Aunque hay pocos casos descritos en los que haya resultado
eficaz, la ligadura con bandas ha sido en nuestra experiencia
una técnica segura y efectiva.
Hace falta un mayor numero de casos comunicados para determinar
el papel real de la ligadura con bandas en la HD por rotura
de VD.
60.- PNEUMATOSIS INTESTINAL PRIMARIA.
S Fernández Díez, M W Baki, M.T. Soria San
Teodoro, J.M . Esteban Lopez-Jamar, J.A. Ramírez
Armengol
Servicio Central de Endoscopia. Hospital Clínico
San Carlos. Madrid
INTRODUCCIÓN
La pneumatosis intestinal es una entidad rara definida por
la presencia de gas dentro de la pared intestinal, que aparece
con mayor frecuencia en varones de entre 30 y 50 años
de edad. De etiología desconocida, se ha clasificado
en primaria (15%) y secundaria (85%) Se trata de un signo,
no de una enfermedad, por lo que su relevancia debe de interpretarse
en el contexto clínico del paciente ya que los resultados
publicados en cuanto a su tratamiento son meramente anecdóticos.
El caso clínico que presentamos pretende analizar
el valor de la punción endoscópica como herramienta
diagnóstica. Se trata de una mujer de 56 años
de edad, con antecedentes de osteoporosis tratada con Calcio
y vitamina D, que consulta por malestar abdominal y dolor
de tipo cólico, de difusa localización. A
la exploración física el abdomen es blando
y no doloroso a la palpación. Los estudios complementarios
de laboratorio, hemograma y bioquímica, fueron normales.
La radiografía simple de abdomen mostró una
imagen con múltiples quistes rellenos de gas en la
pared del colon.
ENDOSCOPIA
Se realizó una colonoscopia explorando hasta el ciego,
apreciando múltiples lesiones quísticas, de
base ancha, en un segmento de aproximadamente 10 cm, entre
los 40 y los 50 cm medidos desde el margen anal, lo que
corresponde al colon sigmoides. Dado que las lesiones mucosas
no presentaban características de verdaderos pólipos,
varias de ellas se exploraron con la aguja demostrando ser
una mucosa elástica y compresible. Ante estos hallazgos,
se realizó punción endoscópica de las
lesiones seguido de aspirado, consiguiendo desinflado de
los quistes hasta quedar las lesiones al nivel de la mucosa
circundante indemne. El resto de la mucosa colónica
fue normal. El diagnóstico de pneumatosis intestinal
fue, por tanto, confirmado endoscópicamente. La paciente
no presentaba otro trastorno gastrointestinal concomitante
ni padecía ninguna de las situaciones clínicas
que predisponen al desarrollo de una pneumatosis intestinal.
La enferma no recibió tratamiento medicamentoso,
oxigenoterapia ni dieta, y actualmente acude a revisiones
periódicas sin haber presentado complicaciones.
COMENTARIO
El caso de pneumatosis intestinal presentado pertenece al
15% de las formas primarias. Se han defendido etiologías
bacterianas y mecánicas para explicar la aparicion
de la pneumatosis. El diagnóstico diferencial incluye
a los tumores intramurales, la poliposis coli, la colitis
quística profunda, el linfoma y el lipoma intramural.
La histología suele mostrar cambios inflamatorios
inespecíficos. La endoscopia ofrece un sistema rápido
y seguro para confirmar el diagnóstico. Aunque se
ha descrito la desaparición de los quistes mediante
el oxígeno hiperbárico, no debe plantearse
como una medida terapéutica, en especial para aquellos
pacientes asintomáticos o con síntomas leves.
61.- SECCION CON ARGON-PLASMA
DE PROTESIS METALICA DE MALLA AUTOEXPANDIBLE INSERTADA EN
LA VIA BILIAR.
V. Pons, L. Argüello, N. Maroto, M. Ponce, V. Pertejo,
T. Sala.
Unidad de Endoscopias. S. Medicina Digestiva. Hospital Universitari
la Fe. Valencia
Introducción. La inserción
de prótesis metálicas de malla autoexpandible
es una alternativa eficaz en el tratamiento paliativo de
las estenosis malignas de la vía biliar. En ocasiones,
pueden surgir complicaciones (ulcera por impactación
de la prótesis en la pared duodenal enfrentada) que
aconsejen su movilización 1 o retirada. Cuando esto
no es posible, se ha descrito el acortamiento de la misma
mediante la aplicación de argón-plasma 2.
Vídeoendoscopia. Presentamos el
caso de una paciente de 88 años de edad, diagnosticada
de neoplasia de la vías biliares, que ingresa en
el hospital por crisis colangítica, cuatro meses
después de la inserción de una prótesis
de malla autoexpandible en la vía biliar como tratamiento
paliativo. La analítica al ingreso mostró:
bilirrubina total de 11.2 mg/dl, AST 136 UI/l, ALT 168 UI/l.
La ecografía realizada revela una vía biliar
intra y extrahepática moderadamente dilatada, objetivando
la prótesis biliar. Se realiza CPRE que muestra la
presencia de una prótesis metálica autoexpandible
que impronta sobre la luz duodenal e impacta su extremo
distal sobre la pared enfrentada a la papila de Váter.
Tras varios intentos de movilización y canulación
se opta por su acortamiento seccionándola mediante
la aplicación de argón-plasma (70w y 0,9 l/m).
Posteriormente, tras recuperar el fragmento seccionado,
se repermeabiliza la vía biliar con una prótesis
de plástico de 7 cm de longitud y 8 F de calibre.
La evolución de la paciente fue favorable con normalización
de los parámetros analíticos y desaparición
de la sintomatología.
Comentarios. El acortamiento de una prótesis
de malla autoexpandible con argón-plasma se muestra
como una alternativa eficaz en aquellos casos en los que
tras su inserción, ésta queda demasiado abocada
hacia la luz duodenal con el consiguiente riesgo de impactación,
ulceración y hemorragia.
62.- COLITIS POR DICLOFENAC VERSUS ENFERMEDAD DE
CROHN QUIESCENTE INDUCIDA POR INGESTA MASIVA DE DICLOFENAC.
Antonio Benítez Roldán, Mario Eloy López
Silva, Jesús López-Cepero Andrada, Ana Ruiz
Guinaldo, Antonio Ferré Álamo, Teresa Castro
Aguilar-Tablada y Javier Rubio Garrido*
Sección de Aparato digestivo del Hospital de Jerez
de la Frontera (Cádiz)
INTRODUCCIÖN: Los antiinflamatorios
no esteroideos (AINES) pueden ser la causa de ulceraciones
y estenosis a lo largo de todo el intestino. Se ha asociado
inflamación intestinal a la existencia de artritis
inflamatoria, de manera que pueda ser confundida con una
enfermedad inflamatoria intestinal. La reactivación
de una enfermedad inflamatoria intestinal quiescente ha
sido descrita también en asociación con la
ingesta de AINES. Presentamos un caso de una paciente de
cuarenta y cuatro años de edad diagnosticada y tratada
por síndrome depresivo que ingresa tras ingesta de
mas de cuarenta comprimidos de diclofenac con intención
autolítica, con clínica de epigastralgia y
rectorragias, evidenciándose en la gastroscopia la
existencia de lesiones erosivas antrales múltiples.
A la paciente se le indica la realización de colonoscopia
ante la posibilidad de colitis por AINES.
ENDOSCOPIA: Se realiza colonoscopia hasta
ciego mas ileoscopia distal evidenciándose en colon
izquierdo y en los inicios de transverso la presencia de
ulceraciones serpiginosas lineales, de distribución
irregular y asimétricas con algunas erosiones aftoides
asociadas. La ileoscopia fue normal. Se emite el juicio
endoscópico de colitis secundaria a ingesta masiva
de AINES o bien enfermedad de Crohn inducida por la misma
causa etiológica. El informe anatomopatológico
fue de fondo y bordes de ulcera inespecífica. La
paciente fue tratada con 5.ASA quedando asintomática.
Tras cinco meses se evidencia resolución de las lesiones
endoscopicas. No se han presentado con posterioridad datos
que hagan pensar en reactivación.
COMENTARIOS: En la literatura se ha comunicado
un caso de colitis secundaria a diclofenac, manifestada
con diarreas sanguinolentas y ulceraciones profundas en
el colon transverso que la biopsia se evidenció distorsión
de criptas, fenómenos hemorrágicos, fibrosis
y granulomas. La toma de AINES es causa bien establecida
de colitis, pero también se ha postulado que la ingesta
de estos fármacos puede ser un fenómeno inductor
de la activación o reactivación de una enfermedad
inflamatoria intestinal quiescente.
63.- FÍSTULA GASTROCÓLICA POR CUERPO
EXTRAÑO ALIMENTICIO.
P. González Carro., J. Luis Rodríguez García*,
F. Pérez Roldán., ML. Legaz Huidobro., S.
Soto Fernández., A. de Pedro Esteban., O. Roncero
Gª Escribano, M. Luz Sánchez Manjavacas Carriazo**.
Unidad A. Digestivo. M. Interna*, Enfermería**. Complejo
Hospitalario Mancha-Centro. Alcázar de San Juan.
La mayoría de las fístulas
gastrocólicas que se observan son secundarias a procesos
ulcerosos primarios gástricos, benignos o malignos
y a complicaciones derivadas de la cirugía de este
órgano. La Enfermedad de Crohn también pueden
causar en ocasiones trayectos fistulosos que comuniquen
la cavidad gástrica con órganos vecinos. La
aparición de fístulas gastrocólicas
por cuerpos extraños es muy rara y los únicos
casos descritos se producen en pacientes portadores de sondas
de gastrostomías.
CASO CLÍNICO
Mujer de 64 años que ingresa para estudio de dolor
abdominal de 9 meses de evolución. Refería
dolor epigástrico inicialmente ocasional y que se
había hecho diario de el último mes acompañándose
con náuseas, vómitos y diarrea y pérdida
de 6 Kg. de peso en ese período. En la exploración
destacaba únicamente la existencia de manchas violáceas
en la pared abdominal que la paciente atribuía a
bolsas de agua caliente puestas con el objetivo de mitigar
el dolor. Analíticamente la Hb era de 10.3 g / dl,
12490 leucocitos /mm3, 458000 Plaquetas sin otros datos
anómalos en la bioquímica sanguínea.
Los marcadores tumorales CEA, CA19.9, CA12.5 y a fetoproteína
fueron negativos. La RX de tórax y abdomen fueron
normales para la edad de la paciente y en la gastroscopia
realizada se evidenció una estenosis pilórica
franqueable de aspecto, inicialmente, neoplásico
y un hueso de albaricoque sobre la cara posterior del cuerpo
gástrico; al proceder a su extracción se observó
una úlcera con un orificio fistuloso en su interior
que comunicaba directamente con colon trasverso, recorriéndose
parte de éste con el endoscopio. Las biopsias de
la úlcera y de la estenosis pilórica no demostraron
malignidad. En una anamnesis dirigida la paciente refería
ingesta de un hueso de albaricoque en el verano anterior.
Se inició tratamiento con Nutrición Parenteral
Total, IBP y antibioticoterapia de amplio espectro. En un
control efectuado a la semana el orificio fistuloso se hallaba
prácticamente cerrado y las biopsias fueron nuevamente
negativas. Al mes la fístula se encontraba cerrada
y el aspecto de la estenosis pilórica había
mejorado ostensiblemente; las biopsias no demostraron malignidad
y la paciente se encontraba asintomática. A los 3
meses el aspecto endoscópico era semejante, no existían
datos de malignidad en las biopsias
practicadas y el estado de la paciente era normal, habiendo
recuperado su peso habitual.
COMENTARIOS
Coexisten en esta paciente dos patologías, por un
lado una estenosis pilórica y por otra la ingesta
de un cuerpo extraño que, probablemente, por la estenosis
no pudo vaciarse de la cavidad gástrica produciendo
una úlcera por decúbito que con el tiempo
acabó fistulizándose a colon. Evolucionó
de manera correcta con un manejo conservador y para nuestro
conocimiento se trata de un caso muy poco frecuente de desarrollo
de fístula gastrocólica por un cuerpo extraño
alimenticio.
64.- EFICACIA DE LA ESCLEROSIS EN EL SANGRADO DIGESTIVO
ALTO POR LESIÓN DE DIEULAFOY:
Benito Velayos Jiménez, Fernando Pons Renedo, Elena
Navarrete García, Alberto Herreros de Tejada, Natalia
Fernández Puga, Jose Luis Calleja Panero, Aurelio
Garrido Botella, Luis Abreu García.
Hospital Puerta de Hierro. Madrid.
OBJETIVOS
Aunque la lesión de DIEULAFOY puede originar hemorragia
digestiva alta de especial gravedad, la era endoscópica
ha mejorado su pronóstico.
Ante las distintas opciones de abordaje, presentamos la
eficacia en nuestro medio de un tratamiento homogéneo
a base de esclerosis con adrenalina más polidocanol.
MATERIAL Y MÉTODOS
Estudiamos la localización, cantidad media de esclerosante,
número de endocopias necesarias para su control,
tasa de respuesta y mortalidad de esta lesión en
los 25 enfermos diagnosticados durante un período
de 4 años.
RESULTADOS
Existe un claro predominio en cuanto al lugar de presentación
en la curvatura menor alta (el 44% de los casos).
Fue preciso utilizar una media de 7,5 cc de adrenalina y
3,1 cc de polidocanol, consiguiéndose aparente cese
del sangrado con sólo una endoscopia en todos los
casos menos uno.
La tasa de control de la hemorragia fue del 84 % (21/25),
sin embargo, de estos enfermos, el 14% (3/21) tuvo un nuevo
episodio secundario a Dieulafoy o de causa no filiada tras
el primer mes.
La cirugía rescató un 25% (1/4) de los pacientes
con sangrado no controlado por endoscopia, que representa
la mitad de los que llegaron a esta indicación (1/2).
La mortalidad global se sitúa en el 12% (3/25).
CONCLUSIONES
En nuestro medio, al igual que en otras series, el lugar
más frecuente de presentación de la lesión
de Dieulafoy es la curvatura menor alta gástrica.
La esclerosis con adrenalina más polidocanol es un
método eficaz frente a esta patología, consiguiendo
buena respuesta con una sola sesión en la mayoría
de los casos.
Es necesario seguir estudiando esta entidad debido al no
desdeñable número de enfermos que resangra
tras el primer mes y a la todavía alta mortalidad
que presenta.
65.- FÍSTULA ESOFÁGICA SECUNDARIA
A LINFOMA MAEDIASTÍNICO. TRATAMIENTO ENDOSCÓPICO
CON PRÓTESIS AUTOEXPANDIBLE DE POLIÉSTER.
Antonio Benítez Roldán, Mario Eloy López
Silva, Jesús López-Cepero Andrada y Antonio
Amaya Vidal.
Sección de Aparato Digestivo del Hospital Jerez de
la Frontera (Cádiz).
INTRODUCCIÓN: Se trata de una paciente
de 38 años con historia de prurito, alteración
del estado general, disnea y adenopatías periféricas
en la que se aprecia en la radiografía de tórax
la existencia de una gran masa mediastínica. Ante
la sospecha de proceso linfoproliferativo se programa linfadenectomía
quirúrgica y por la imposibilidad de esperar el resultado
de la anatomía patológica se aplica quimioterapia
empírica (esquema MEGA-C.H.O.P.). La paciente permaneció
intubada en UCI tras la cirugía apreciándose
salida de contenido alimenticio introducido por sonda nosagástrica
a través del tubo orotraqueal, por lo que se sospecha
la existencia de fístula esófago-traqueal,
lo cual se comprueba mediante gastroscopia y broncoscopia.
ENDOSCOPIA: En la endoscopia digestiva
se aprecia claramente el orificio fistuloso y decidimos
sellar dicha fístula en la vertiente esofágica
mediante colocación de prótesis autoexpandible
de poliéster con recubrimiento de silicona (Poliflexâ),
de 90 mm de longitud y 21 mm de diámetro, con la
finalidad de evitar el paso de contenido de alimentos a
la tráquea y poder extubar a la enferma y en un segundo
tiempo sellar la vertiente respiratoria con prótesis
traqueal recubierta de silicona. Se colocó la endoprótesis
esofágica. Tras la instilación de contraste
hidrosoluble comprobamos ausencia de fugas a vías
respiratorias. Desdichadamente la paciente falleció
dos semanas después por complicación cardiaca
súbita, pero durante este tiempo se mantuvo respirando
espontáneamente, consiguiéndose el objetivo
que se perseguía que no era otro que aislar el tracto
digestivo de la vía respiratoria.
COMENTARIOS: El uso de las prótesis
metálicas autoexpandibles en el tratamiento de entidades
benignas no está aceptado de forma general. Recientemente
en Gastrointestinal Endoscopy se publican trece casos de
entidades benignas tratadas con prótesis metálicas.
Nosotros ya aportamos en la Reunión Nacional de Endoscopia
del año 2001 celebrada en La Coruña, un caso
de fístula postquirúrgica tratada con prótesis
de poliéster y en el presente año en la antes
mencionada revista se aporta una caso de tratamiento de
una fístula postquirúrgica tras gastrectomía
subtotal con este tipo de endoprótesis.
Sea pues una nueva aportación del uso de una prótesis
de poliéster en una entidad no estenótica
tumoral, considerando una opción a tener en cuenta
en este tipo de patología.
66.- DISFAGIA TRAS CIRUGIA HERNIA
HIATAL CON DESENLACE FATAL
H Pallarés, R Sáenz, R Balongo, A Lucena,
A Talavera, A Maraver.
Hospital Infanta Elena. Huelva.
Una de las alternativas terapéuticas
de la hernia hiatal es la intervención quirúrgica.
La realización de ésta solventa el problema
y permite al paciente encontrarse asintomático; no
obstante existen complicaciones como en todo proceder médico-quirúrgico.
CASO ENDOSCOPICO:
Paciente de 60 años de edad diagnosticado de hernia
hiatal por deslizamiento que se intervino en 1998 por vía
laparoscópica, realizándosele cierre de pilares
y funduplicatura Nissen II.
Consulta a finales del 2002 por presentar disfagia de 5
meses de evolución y pérdida de 6 Kg de peso
en este tiempo. Se realizan estudios radiológicos
apreciándose recidiva de la hernia hiatal por deslizamiento
junto a una hernia paraesofágica; mediante endoscopia
no se pudo progresar del saco herniario. Se procede a la
realización de intervención quirúrgica,
inicialmente por vía laparoscópica que se
reconvierte ante la presencia de una perforación
de la unión esofagogástrica de 2 cms realizándose
cierre de la perforación a puntos sueltos de material
reabsorbible, parche de serosa mediante funduplicatura de
Toupet (270º) cubriendo perforación suturada,
cierre de pilares con el uso de una malla de Gore-tex fijada
con Tacker como refuerzo de la plastia.
Tras ser dado de alta se encuentra asintomático durante
15 días, cuando comienza con mala tolerancia digestiva,
vómitos ocasionales y anorexia.
Se realiza endoscopia digestiva apreciándose a nivel
de esófago distal un cuerpo extraño plástico
que no se pudo retirar y que pudiera corresponder a malla
de Gore-tex emigrada al interior de la luz esofágica.
Se interviene quirúrgicamente teniendo que reintervenirse
en tres ocasiones más falleciendo al mes de la última
intervención
Se presenta un caso en el que se evidencia una complicación
bastante rara e infrecuente de la cirugía de la hernia
hiatal, que pese a intentar solucionarse
67.- POLIPOSIS LINFOMATOSA MÚLTIPLE
DEL COLON.
Hervías D, Herrera M, Belda C*, Turrión JP,
Navajas FJ, Pajares R, Manceñido N, Carrión
G, Lucendo A, Segura JM. Servicio de Aparato Digestivo.
* Servicio de Oncología Médica. Hospital Universitario
La Paz. Madrid.
INTRODUCCIÓN: En 1961 Cornes presentó
el síndrome denominado “Poliposis linfomatosa
múltiple”, una rara enfermedad que representa
un linfoma maligno tipo no Hodgkin de células B con
origen en el tracto gastrointestinal. Dicho síndrome
se presenta en forma de pólipos extendiéndose
a lo largo de todo el tracto gastrointestinal.
Presentamos a continuación el caso de un paciente
de 73 años diagnosticado de Linfoma no Hodgkin B
de bajo grado, expresado en forma de poliposis colónica
múltiple.
CASO ENDOSCÓPICO: Se trata de un varón de
73 años en seguimiento en nuestro Servicio por cuadro
de diarrea crónica. Entre sus antecedentes destaca
episodio isquémico coronario 20 años antes,
en relación a factores de riesgo cardiovascular como
hipertensión arterial, diabetes mellitus e hipercolesterolemia.
Acude a consulta por presentar episodios intermitentes de
diarrea de 12 meses de evolución, en forma de 4-5
deposiciones diarias de consistencia líquida, sin
contenido mucopurulento o hemático, acompañado
de clínica sugestiva de afectación rectal
como urgencia defecatoria y disquecia ocasional y pérdida
ponderal de aproximadamente 15 kg en los 4 meses previos,
astenia marcada y anorexia progresiva. No refiere síndrome
febril ni dolor abdominal.
La exploración física es anodina, en ausencia
de adenomegalias.
En la analítica destaca una ligera anemia microcítica
e hipocroma, hipoalbuminemia y aumento de reactantes de
fase aguda.
El antígeno carcinoembrionario mostró valores
dentro de los límites normales.
En la endoscopia realizada se visualizan múltiples
pólipos de diferentes tamaño, a lo largo de
toda la mucosa colónica, siendo más predominante
la afectación a nivel de recto y sigma, existiendo
en colon descendente distal neoformación irregular
de morfología circunferencial, que estenosa la luz
aunque permite el paso con dificultad.
Se toman biopsias de estas lesiones, informadas como mucosa
de intestino grueso infiltrada por un linfoma no Hodgkin
B de bajo grado con positividad en las técnicas inmunohistoquímicas
para CD20, siendo negativa la expresión de CD3 y
CD30.
Se realiza tomografía axial que muestra la presencia
de linfoadenopatías mediastínicas múltiples,
en región retrocrural, retroperitoneales y mesentéricas.
A nivel de sigma-colon descendente se observa masa de igual
nivel de atenuación que las adenopatías anteriormente
descritas.
El paciente es remitido al Servicio de Oncología
Médica donde le es instaurado terapia quimioterápica
sistémica (Ciclofosfamida + Vincristina + Rituximab
+ Epirrubicina) con buena a respuesta, disminuyendo el tamaño
de las lesiones linfomatosas, tanto en el colon como en
el resto de la afectación sistémica, permaneciendo
el paciente por otro lado asintomático con mejoría
progresiva del estado general.
DISCUSIÓN: El síndrome “poliposis
linfomatosa múltiple”, descrito por primera
vez hace más de 40 años, es un tipo poco común
de linfoma no Hodgkin que afecta fundamentalmente el tracto
gastrointestinal, presentándose clínicamente
en forma de diarrea, dolor abdominal o sangrado digestivo,
frecuentemente acompañado de síndrome consuntivo
consistente en astenia, anorexia y pérdida ponderal.
El aspecto macroscópico es de nódulos submucosos
o pólipos pedunculados de diferente tamaño
(generalmente hasta 5 cm de diámetro) con mucosa
subyacente por lo general intacta. Aunque se localiza predominantemente
en el colon, la mayoría afectan también otros
tramos del tracto gastrointestinal y ganglios sistémicos,
sobre todo mesentéricos.
Histológicamente este tipo de linfoma está
formado por pequeños linfocitos atípicos que
rodean centros germinales de aspecto benigno, identificados
como linfocitos intermediarios o centrocitos, de estirpe
celular B, con positividad inmunohistoquímica para
CD20 y a veces CD19.
El tratamiento de elección es quimioterapia, no estando
indicada la cirugía respectiva
68.- FÍSTULA ANASTOMÓTICA
CERRADA CON HEMOCLIPS
P. González Carro., JS Picazo Yuste *., F. Pérez
Roldán., A. de Pedro Esteban., ML. Legaz Huidobro.,
M. Manzanera Díaz *., S. Soto Fernández.,
O. Roncero Gª Escribano, F. Ruiz Carrillo. Unidad de
A. Digestivo. Sº de Cirugía General y A. Digestivo
*. Complejo Hospitalario Mancha-Centro. Alcázar de
San Juan.
La gastrectomía total con anastomosis
esofagoyeyunal en “Y” de Roux es una técnica
quirúrgica que se emplea, fundamentalmente, en el
tratamiento de lesiones neoplásicas gástricas
y que ofrece unos buenos resultados en términos de
morbimotalidad. En concreto la aparición de fístulas
en la anastomosis esofagoyeyunal es un fenómeno que
ocurre en menos del 2% de intervenciones, suele ocurrir
en el postoperatorio inmediato y conlleva en más
de la mitad de ocasiones, reintervenciones quirúrgicas.
CASO CLÍNICO Y ENDOSCOPIA.
Una paciente de 72 años fue intervenida mediante
gastrectomía total con anastomosis esofagoyeyunal
mediante asa excluida en “Y” de Roux transmesocólica
con sutura mecánica CEEA 25 /4.8 por un carcinoide
mutifocal gástrico. En la pieza quirúrgica
se evidenció un tumor carcinoide multifocal limitado
a mucosa y submucosa con bordes quirúrgicos libres
de enfermedad. En el postoperatorio inmediato inicia cuadro
febril prolongado con una condensación neumónica
resuelta con antibióticos a pesar de lo cual persistía
febrícula. El esofagograma no mostraba fugas en dicho
momento. La tolerancia oral es correcta pero al cabo de
6 semanas presenta un cuadro de fiebre alta con afectación
importante general realizándose un TAC de control
que revela un abceso subhepático perianastomótico.
El esofagograma pone de manifiesto una fuga filiforme de
contraste en la zona anastomótica que desemboca en
una pequeña coala. Se drena el absceso y en la endoscopia
realizada se comprobó la presencia de un orificio
fistuloso de 1-2 mm. Justo en la línea de sutura
sobre el que se aplicaron hemoclips, colocándose
una sonda nasoyeyunal. Tras 48 horas de dieta absoluta se
realizó un nuevo esofagograma que no mostró
fugas perianastomóticas, reiniciando dieta oral y
manteniéndose asintomática desde entonces.
En una endoscopia de control realizada a los 3 meses la
fístula permenecía cerrada y la paciente no
volvió a presentar otras complicaciones.
COMENTARIO
Las fístulas digetivas, especialmente las posquirúrgicas
se han manejado tradicionalmente con reposo digestivo, nutrición
parenteral total y antibioticoterapia de amplio espectro
con unos resultados habitualmente satisfactorios aunque
requiriendo un período de tratamiento prolongado.
En la actualidad disponemos de dos métodos endoscópicos
prometedores, el tissucol y los hemoclips, que pueden conseguir
resultados positivos y más precoces que el manejo
clásico con la consiguiente disminución en
la morbimortalidad posterior. En nuestro caso optamos por
la colocación de hemoclips al disponer en aquel momento
de la otra alternativa endocópica.
69.- PERFORACIÓN DUODENAL
POSTRAUMÁTICA
M. Durán, I. Heras, J.A. Arévalo, U. Mendarte,
B. Tocado, MM. Calvo, A. Bernal, JL. Cabriada.
Servicio de Aparato Digestivo. Hospital de Galdakao. Bizkaia.
INTRODUCCIÓN
La lesión pancreatoduodenal es infrecuente en los
traumatisdmos abdominales. La localización más
frecuente de la perforación duodenal postraumática
es la segunda porción duodenal (33%). Habitualmente
el diagnóstico es radiológico.
CASO CLÍNICO
Varón de 16 años, asmático, que acude
al Servicio de Urgencias por intenso dolor egigástrico
y vómitos con restos hemáticos tras traumatismo
abdominal cerrado (impacto directo de la pelota de juego
durante la disputa de un partido de futbol).
RX TORAX-ABDOMEN: No presencia de neumoperitoneo.
ECOGRAFÍA ABDOMINO-PÉLVICA: sin hallazgos
significativos.
GASTROSCOPIA: Se aprecia imagen de adición con aspecto
de fibras musculares en segunda porción duodenal
de aproximadamente 1 cm de tamaño junto con restos
hemáticos, sugiriendo rotura de 2ª porción
duodenal.
INTERVENCIÓN QUIRÚRGICA: Se observa gran perforación
en cara posterior de duodeno y coleperitoneo. Se realiza
colecistectomía y cierre en dos planos de la perforación
duodenal. Se explora vía biliar que parece estar
íntegra.
En el postoperatorio presenta datos analíticos y
radiológicos de pancreatitis postraumática.
La evolución fue satisfactoria.
COMENTARIO
El diagnóstico de la perforacvión duodenal
postraumática es generalmente radiológico.
En nuestro caso, tras el estudio radiológico que
descartó neumoperitoneo y estudio ecográfico
normal, se realizó endoscopia ante la presencia de
hematemesis y con la sospecha de hematoma duodenal.
Presentamos imagen endoscópica y
tomográfica.
70.- HEMORRAGIA DIGESTIVA ALTA SECUNDARIA A METÁSTASIS
GASTROINTESTINALES DE CORIOCARCINOMA.
MM. Martín Rodríguez, E. Egea Simón,
C. Rodríguez Hidalgo, J. Vílchez García,
P. Montoro Martínez, Z. Salman Monte, P. Martínez
Tirado, M. López de Hierro.
Servicio de Aparato Digestivo. H. U. Virgen de las Nieves.
Granada.
INTRODUCCIÓN: Los tumores de las
células germinales constituyen la mayor parte (95%)
de los tumores testiculares primarios. En el momento del
diagnóstico en el 35% de los casos presentan metástasis
a distancia
El coriocarcinoma es un tumor germinal con extrema capacidad
de dar metástasis linfáticas y hematógenas
debido a su tendencia a invadir los canales vasculares e
inducir trombos metastásicos que carasterísticamente
producen metástasis necroticohemorrágicas.
La efectación de tracto digestivo es rara (5%) y
es el ileon terminal la localización más frecuente.
CASO: Paciente de 30 años de edad,
sin antecedentes patológicos de interés y
previamente sano, que ingresa por cuadro agudo de cefalea
y disminución del nivel de conciencia.
Un TC craneal muestra imágenes compatibles con hematomas
en ambos lóbulos occipitales si evidencia de lesiones
estructurales. Se realiza angiografía que descarta
malformaciones vasculares. Se interviene al paciente drenándose
el hematoma de mayor tamaño y tomándose muestras
para estudio anatomopatológico que mostró
pequeños fragmentos con tortuosidades vasculares.
Tras nuevo deterioro, se someta a cirugía urgente,
comprobándose un hematoma aún mayor en la
misma zona que el anterior con efecto masa y herniación
subfacial . Durante su estancia en UCI el enfermo sufre
continua anemización con requerimientos transfusionales
y pérdida hemática por el tubo orotraqueal
y sonda nasogástrica. En el TC torácico: nódulos
de localización alveolar sugerentes de cuadro infeccioso.
Se procede a al realización de ENDOSCOPIA DIGESTIVA
ALTA encontrándose en cuerpo gástrico cinco
lesiones nodulares prominentes de aspecto vascular-hemorrágico.
Varios de ellos sobre zona de mucosa denudada de aspecto
infiltrativo y algunos incluso con sensación de origen
submucoso con sangrado activo, que cede tras inyección
con adrenalina, polidocanol y coagulación con gas
argón Tras 48 horas se comprueba nueva recidiva de
sangrado digestivo por lo es intervenido, extirpándose
mediante gastrectomia lineal transversal varias lesiones
en cara anterior gástrica. Asimismo, en yeyuno se
palpaban múltiples lesiones polipoideas procediendo
a la resección del asa. El resultado histológico
de las lesiones fue de tumor de células germinales
compatible con coriocarcinoma. A las 24 horas de la intervención
el paciente se encuentra en l fallo multiorgánico
resistente a tratamiento produciéndose el exitus
COMENTARIOS: Ante la rareza de lesiones
hemorrágicas gastrointestinales en pacientes jóvenes,
debe investigarse la presencia de tumores germinales. La
excelentes respuesta de estos tumores a quimioterapia hace
que le diagnóstico temprano sea un pilar fundamental
en la evolución del proceso.
71.- OBSTRUCCION PILORICA INTERMITENTE
POR POLIPO FOBROIDE-INFLAMATORIO ANTRAL( “BALL-VALVE
SYNDROME”)
C. de la Serna Higuera, A. Martín Arribas, SJ Rodríguez
Gómez, J Martín Moreno, A. Betancourt González
y A. Pérez Villoria.
Unidad de Aparato Digestivo. Hospital “ Virgen de
la Concha “. Zamora.
INTRODUCCIÓN:
La obstrucción valvular del piloro por pólipos
gástricos antrales ( “ Ball-valve syndrome”)
es secundaria a la protusión a través del
orificio pilórico de pólipos pediculados de
distintas características histológica ( con
mayor frecuencia hiperplásicos) dando lugar a cuadros
repetidos de obstrucción del vaciamiento gástrico,
habitualmente autolimitados. Los pólipos fibroides
inflamatorios gástricos (PFIG) suponen menos del
3 % del total de pólipos gástricos benignos,
son de localización típicamente antral y pueden
dar lugar a cuadros de oclusión pilorica valvular
de estas características susceptible de tratamiento
mediante polipectomia endoscópica.
ENDOSCOPIA:
Paciente de 60 años que consulta por cuadro de dolor
epigástrico y vómitos alimentarios de repetición,
postprandiales tardíos, de 24 horas de evolución.
Refería haber presentado al menos tres episodios
similares, de menor duración y autolimitados, en
los últimos doce meses. En la gastrocopia se observó
cavidad gástrica dilatada, con abundantes restos
alimenticios. Tras aspiración-lavado, se apreció,
a nivel de antro-curvadura mayor, un pólipo de largo
pedículo, cuya cabeza se encontraba obstruyendo el
orificio pilórico( imágenes 1 y 2). Tras movilización
con asa de polipectomia, se apreció que la cabeza
del pólipo impactaba de forma repetida sobre el píloro
con los movimientos peristálticos. Se realizó
extirpación con asa de la lesión polipoide
(imagen 3), sin incidencias. El paciente fue dado de alta,
asintomático a los 3 días. La pieza de polipectomia
fue informada como pólipo fibroide-inflamatorio,
sin evidencia de atipia epitelial o estromal. El paciente
permanecía asintomático a los 5 meses de alta.
72.- TRATAMIENTO DE RESCATE CON HEMOCLIP ENDOSCOPICO
EN EL SANGRADO DIGESTIVO POR SINDROME DE MALLORY-WEISS.
C. de la Sena Higuera, MI. Martín Arribas, J. Martínez
Moreno, A. Pérez-Villoria, SJ Rodriguez-Gómez,
y A. Betancourt González.
Unidad de Digestivo, Hospital “Virgen de la Concha”.
Zamora.
INTRODUCCIÓN:
El síndrome de Malloy-Weiss (SMW) supone entre el
5 y el 11 % de las causas de hemorragia digestiva alta (HDA).
En la mayor parte de los casos el sangrado es leve y autolimitado,
respondiendo al tratamiento conservador. Sin embargo, en
un elevado porcentaje de paciente(hasta el 40 %) el sangrado
persiste, haciendo preciso el empleo de procedimientos terapéuticos
endoscópicos o quirúrgicos. Las técnicas
convencionales (esclerosis o electrocoagulación)
son altamente efectivas aunque no están exentas de
complicaciones. Los hemoclips endoscópicos (HE) suponen
una opción alternativa a la terapéutica de
la HDA no varicosa. Sólo se ha descrito caos esporádicos
de tratamiento con HE del sangrado asociado al SMW. Se presenta
un nuevo caso de SMW refractario a esclerosis endoscópica,
tratado finalmente con éxito por medio de HE.
ENDOSCOPIA:
Paciente de 53 años, sin antecedentes de interés,
que acude `por cuadro de vómitos de repetición,
presentando finalmente vómito hemático voluminoso.
En la gastrocopia se aprecia cavidad gástrica con
sangre roja fresca abundante uy desgarro profundo cardial(Imagen
1) con sangrado activo “en babeo”. Se realizó
inicialmente esclerosis local con adrenalina 1/10000 (10
ml.) y oleato de etanolamina (7 ml.), persistiendo sangrado,
por lo que se decidió la colocación de dos
hemoclips endoscópicos -Quickclip Olympus HX-2000-135-.
(imágenes 2 y 3) consiguiéndose el cese del
sangrado local. La evolución posterior fue favorable,
permaneciendo el paciente estable hemodinámicamente
y sin objetivarse signos indirectos de sangrado. En la gastrocopia
de control realizada a los cuatro días persistían
los dos clips endoscópicos sobre el sangrado cardial
en fase de cicatrización.
COMENTARIOS:
El empleo de hemoclips endoscópicos puede ser una
alternativa eficaz a los procedimientos endoscópicos
convencionales en el síndrome de Mallory-Weiss, bien
como tratamiento de rescate tras el fracaso de otras opciones
terapéuticas en nuestro caso, o bien como primera
elección tal como aparece descrito en los casos aislados
recogidos previamente en la literatura.
73.- VACIAMIENTO GÁSTRICO DIFICULTADO POR
LA EXISTENCIA DE UN CUERPO EXTRAÑO
Souto Ruzo J, Alonso Aguirre P, Pardeiro Pértega
R, Martínez Ares D,
Yáñez López J.A, Vázquez Iglesias
J.L.
Servicio de Aparato Digestivo del Complejo Hospitalario
Universitario “Juan Canalejo”. A Coruña
INTRODUCCIÓN: La existencia de estenosis
a nivel antral y/o duodenal pueden condicionar la existencia
de fenómenos obstructivos cuya clínica va
a depender del grado de estenosis (total o parcial) que
presente el paciente. La etiología de dichas estenosis
tienen dos orígenes fundamentales: la patología
ulcerosa péptica y los procesos neoplásicos.
Presentamos el caso de una estenosis duodenal asociada a
un proceso que facilitó la expresividad clínica
que presentaba la paciente.
CASO CLÍNICO: se trata de una paciente
de 60 años, sin antecedentes digestivos de interés
que presentaba desde hacía un año dolor cólico
de localización en epigastrio acompañado de
náuseas y vómitos esporádicos. A veces
este dolor la despertaba por la noche. Esta sintomatología
cedía parcialmente con omeprazol y la paciente no
refería la ingesta de cuerpos extraños en
el último año.
Debido a la persistencia de la sintomatología se
procedió a realizar una endoscopia digestiva alta
diagnóstica que demostró la existencia a nivel
bulbar de dos condiciones patológicas: primero la
existencia de una estenosis parcial a nivel de la rodilla
superior que no impedía el paso del endoscopio y
la presencia de un cuerpo extraño de unos 20 mm de
diámetro recubierto de bilis y aspecto similar al
hueso de una fruta.
Anta la sintomatología que presentaba la paciente
y la imposibilidad de que el hueso pasase la estenosis duodenal
se procedió a su retirada endoscópica mediante
la ayuda de una pinza de cuerpos extraños (que facilitó
el paso a estómago) y de una cesta tipo “dormia”
que se utilizó para la retirada definitiva del hueso
de fruta.
COMENTARIOS: la paciente negaba la ingesta
de huesos de fruta en los últimos meses, este hecho
junto con la clínica de un año de evolución
que presentaba la paciente nos hace pensar que el hueso
de fruta jugaba un papel fundamental en su sintomatología,
explicando en cierto modo las crisis suboclusivas que presentaba
la paciente.
74.- CAPSULO ENDOSCOPIA EN UN PACIENTE CON EII TIPO
COLITIS INDETERMINADA.
F. Martínez Alcalá, F Gavilan Carrasco.
Centro Andaluz de Gastroenterologia Integral. Sevilla
INTRODUCCIÓN
En la actualidad diagnosticamos de colitis indeterminada
(CI) a los pacientes con evidencia clínica, radiológica,
serológica, endoscópica e histológica
de EII en ausencia de hallazgos definitivos de CU o EC y
sin afectación extracolónica macroscópica
ni microscópica. Se estima que existe aproximadamente
un 10% de pacientes con EII limitada al colon en los que
no puede distinguirse CU de EC, por lo que son diagnosticados
de CI. La reciente introducción de la cápsula
endoscopica que permite visualizar la totalidad del intestino
delgado creemos que puede modificar estos datos.
Presentamos la exploración con cápsula endoscópica
de un varón de 44 años, con episodios diarreicos
de 1 año de evolución, que muestra en la colonoscopia
lesiones segmentarias, típicas de EII con afectación
de sigmoides y colon descedente. Recto e ileon, normales.
Histología: EII indeterminada. Exploración
física, ecografía abdominal con ecodoppler,
estudio gastroduodenal, tránsito intestinal y endoscopia
oral hasta yeyuno proximal con estudio histológico,
normales. En los análisis tan solo destacaba discreta
leucocitosis. Velocidad de sedimentación: 29 mm.
Proteína C Reactiva: 7 mg/l. pANCA: 1/80. ASCA y
resto de determinaciones de sangre, orina y heces fueron
normales.
COMENTARIOS.
La Ec, al contrario que la CU y la CI, afecta al intestino
delgado en más del 70% de los casos. Aunque no existen
lesiones endoscópicas patognomónicas de EC,
ciertas imágenes son altamente sugerentes de EC.
Las lesiones iniciales de EC consisten en discretas úlceras
puntiformes sobre la mucosa por lo demás normal como
las que presentamos.
El carácter parcelar de la inflamación de
la mucosa de colon en la exploración colonoscópica,
que durante mucho tiempo se ha considerado un criterio diagnóstico
de EC, se puede observar en pacientes con CU, sin afectación
rectal. En estos pacientes se ha propuesto la determinación
de los marcadores serológicos pANCA y ASCA para ayudar
a separar ambas entidades, aunque de hecho pANCA, que suele
se positivo en los casos de CU, se detecta también
en un 10-20% de pacientes con EC. El diagnóstico
de CI tiene importancia, por sus implicaciones en cuanto
al tratamiento y evolución ya que la CI, puede tener
un curso más grave, mayor tendencia a extenderse
y afectar a todo el colon, mayor tasa de recidiva y con
frecuencia precisa colectomía. La exploración
con cápsula endoscópica puede ser útil
en este tipo de pacientes.
75.- DRENAJE BILIAR TRANSPAPILAR
GUIADO POR ECOENDOSCOPIA
M Pérez-Miranda, A Barturen, H Núñez,
F García-Pajares, F Frías,
P Alejandro, ML Goyeneche, A Caro-Patón.
Servicio de Aparato Digestivo, Hospital del Río Hortega,
Valladolid.
Introducción: La ecoendoscopia sectorial
ha propiciado el desarrollo de nuevas modalidades terapéuticas,
como la neurolisis del plexo celiaco, la inyección
intratumoral o el drenaje de seudoquistes. También
se ha descrito con éxito en 4 pacientes (Burmester,
GI Endosc 2003 y Giovannini, Endosc 2001) una técnica
de drenaje biliar transmural mediante prótesis plásticas,
de la que presentamos una modificación.
Caso endoscópico: Mujer de 91 años, en muy
buena situación general, con una gastrectomía
total en Y de Roux por un adenocarcinoma gástrico
5 años antes, que desarrolla un cuadro constitucional
acompañado de ictericia obstructiva y dolor abdominal.
Por TAC se demuestra dilatación intrahepática
bilateral y una masa retroperitoneal. Se intenta el acceso
a la papila con un colonoscopio pediátrico, sin éxito
por la longitud de las asas yeyunales. Se decide optar por
una técnica de drenaje biliar guiado por ecoendoscopia,
utilizando un equipo terapéutico (Pentax FG-38 UX).
Posicionando el transductor justo distalmente a la anastomosis
esofagoyeyunal, se localiza en el parénquima hepático
del lóbulo izquierdo un segmento del árbol
biliar dilatado, seleccionando mediante Doppler color un
trayecto de punción transyeyunal de 2.5 cm libre
de vascularización. Con una aguja Echotip de 22 G
(Cook) bajo control ecográfico directo y tras la
aspiración de bilis, se comprueba el acceso al árbol
biliar intrahepático izquierdo, obteniendo una colangiografía
completa, que confirma la presencia de una estenosis neoplásica
del colédoco distal. En un segundo tiempo se inserta
a través de la aguja una guía de 0.018”
y 400 cm en el árbol biliar bajo control radiológico
y ecoendoscópico, intercambiando sobre la misma la
aguja por un introductor biliar OASIS de 8.5 Fr, a través
del cual se dirige una guía de 0.035” hasta
el duodeno, pasando la estenosis biliar. Manteniendo el
ensamblaje de guía y catéter en posición
transhepática, se retira sobre el mismo el ecoendoscopio,
intercambiándolo por un duodenoscopio terapéutico
(Olympus). Una vez enfrentado el punto de punción,
se retira el catéter OASIS a través del canal
de trabajo, introduciendo un Wallstent biliar no recubierto
de 10 x 80 mm sobre la guía, liberándolo adecuadamente
en posición transpapilar bajo control radiológico.
Al día siguiente la paciente refiere mejoría
del dolor abdominal, inicia tolerancia oral y no presenta
anemización ni signos de sepsis. Se mantiene bajo
cobertura antibiótica durante una semana por la presencia
de coleperitoneo, y se despigmenta por completo.
Comentarios: Comentarios: La ecoendoscopia intervencionista
permite realizar el drenaje de la vía biliar con
métodos similares a los de la CPRE y la radiología
intervencionista. Puede utilizarse como tratamiento de rescate
tras el fracaso de la CPRE en pacientes seleccionados. Aunque
la técnica se encuentra todavía en desarrollo,
pendiente de refinar numerosos aspectos secundarios, parece
relativamente segura y presenta ventajas de índole
teórica y practica sobre el drenaje biliar percutaneo,
que merecía la pena explorar.
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